El Gobierno de España ha puesto en marcha un importante avance para la inclusión de las personas sordas y con discapacidad auditiva con la aprobación del Real Decreto 262/2026. Este decreto establece los Diplomas de Lengua de Signos Española (DLSE), que servirán para certificar el nivel de competencia en esta lengua esencial para la comunicación y la interacción social.
¿Qué son los Diplomas de Lengua de Signos Española (DLSE)?
Los DLSE se organizarán en seis niveles, basándose en el esquema del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Estos niveles son A1, A2, B1, B2, C1 y C2, y permitirán a los usuarios acreditar su destreza en la lengua de signos. Así, cualquier individuo interesado podrá demostrar su nivel de competencia, lo que será especialmente beneficioso en ámbitos como el empleo público y académico.
Niveles del Diploma:
- A1: Comprensión y uso de expresiones cotidianas.
- A2: Capacidades para intercambios sencillos en situaciones familiares.
- B1: Comprensión de textos signados sobre temas conocidos.
- B2: Interacción efectiva y comprensión de textos más complejos.
- C1 y C2: Fluidez en situaciones complejas y técnicas, con un alto grado de precisión.
Objetivos y Beneficios
El proyecto busca garantizar la certificación del dominio de la lengua de signos, facilitando la inclusión social y laboral de las personas que la usan como su principal medio de comunicación. Además de mejorar sus condiciones de acceso a empleos públicos, estos diplomas serán reconocidos oficialmente, equiparando su valor a otros certificados de idiomas.
Un Proceso Accesible
El Real Patronato sobre Discapacidad, junto con el Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española, se encargará de organizar las pruebas necesarias para obtener estos diplomas. Las pruebas se realizarán con criterios de accesibilidad y se garantizará que todas las personas participantes tengan la información clara y en formatos accesibles.
Convalidaciones y Tasas
Los poseedores de un DLSE de nivel B2 o superior podrán convalidar ciertos módulos en formación profesional, lo que resalta la validez del diploma en el ámbito educativo. Las tasas asociadas a la obtención y registro de los diplomas serán establecidas por el órgano responsable al expedir dichos certificados.
Este Real Decreto entra en vigor a los veinte días de su publicación, y representa un paso significativo en la consecución de la igualdad y los derechos de las personas con discapacidad en nuestro país. La inclusión y la accesibilidad son ejes centrales que garantizarán que todos tengan las mismas oportunidades en el acceso a la educación y empleo.