El Pleno del Congreso ha dado un paso importante en la lucha contra la delincuencia al aprobar la Proposición de Ley Orgánica en materia de multirreincidencia. Este nuevo marco legislativo, que busca ajustar la respuesta penal a quienes cometen delitos de manera reiterada, ha sido aprobado con una clara mayoría: 302 votos a favor, 36 en contra y 8 abstenciones.
La norma se impulsa por la necesidad de amoldar las disposiciones a las sentencias 481/2017 y 684/2019 del Tribunal Supremo, las cuales evidencian que actualmente la sanción es la misma para quienes cometen un único delito y para aquellos que reinciden en la actividad delictiva. Este vacío normativo ha incentivado comportamientos delictivos y ha desalentado a víctimas y a los propios cuerpos de seguridad y administración de justicia.
Entre los puntos más destacados de la reforma se encuentra la regulación de los hurtos en explotaciones agrícolas y ganaderas, además de modificaciones en varios artículos del Código Penal. Así, el artículo 22 redefine qué se entiende por reincidencia, ampliando las posibilidades de aumentos en las penas para quienes cometen múltiples delitos de la misma naturaleza. El artículo 66 establece que es posible aplicar penas superiores a las inicialmente previstas en casos de reincidencia, mientras que el artículo 234 establece multas en casos de hurtos menores. Por último, el artículo 250 endurece las penas por estafas en casos de reincidencia.
El dictamen fue aprobado previamente por la Comisión de Justicia con un amplio apoyo, lo que refleja el consenso político en torno a la necesidad de fortalecer las herramientas contra la criminalidad reiterada. Tras su aprobación en el Congreso, la ley ahora se encuentra en tramitación en el Senado, donde se debatirá y podrá sufrir modificaciones antes de su posible ratificación final.
Este asunto es relevante para los ciudadanos, ya que se busca una mayor protección para las víctimas de delitos y una respuesta más contundente frente a la delincuencia reiterada. Para autónomos y empresas, un marco más estricto en la penalización de la reincidencia puede contribuir a un entorno más seguro y previsibilidad en las actividades económicas.