El 29 de mayo de 2026, la Dirección General de Planificación y Coordinación Energética del Ministerio para la Transición Ecológica dio luz verde a la construcción de un Almacén Temporal (AT) en la Instalación Nuclear Vandellós I, que se encuentra en una fase de latencia. Este almacén se destinará a albergar los residuos radiactivos generados por el reprocesado de combustible gastado en Francia.
La decisión surge tras la solicitud presentada el 19 de diciembre de 2024, seguida de varias actualizaciones documentales de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), conforme a la normativa vigente sobre instalaciones nucleares y evaluación de impacto ambiental. Este proceso incluye un informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear y un análisis adecuado del impacto ambiental del proyecto.
¿Cómo te afecta?
Este desarrollo tiene varias implicaciones importantes:
Seguridad: Se han establecido condiciones que garantizan la seguridad estructural del almacén, incluyendo la limitación de contenido químico en el hormigón y la clasificación de ciertos sistemas como relevantes para la seguridad.
Informe Mensual: Enresa deberá informar mensualmente sobre el progreso de las obras, lo que aporta un nivel de transparencia al proyecto.
Vigilancia: Se implementarán medidas de vigilancia hidrogeológica para monitorear los niveles freáticos y las condiciones del terreno, lo que es esencial para prevenir cualquier impacto ambiental negativo.
Recursos Administrativos: Si alguna entidad o persona desea impugnar esta autorización, tiene un plazo de un mes para presentar un recurso al Secretario de Estado de Energía. Si no se presenta impugnación, la resolución será firme.
Lo que debes saber
- Plazos y recursos: Los interesados en recurrir esta decisión tienen un mes desde su notificación para hacerlo.
- Compromisos de seguridad: Los compromisos relacionados con la construcción y operación del AT son fundamentales para asegurar la integridad del entorno.
Es importante que las comunidades locales y todos los involucrados estén al tanto de estos cambios, ya que la gestión adecuada de residuos radiactivos tiene un impacto directo en la salud pública y el medio ambiente.