El 14 de abril de 2026, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial «Esteban Terradas» (INTA) y la empresa Indra Sistemas, SA, firmaron un convenio de colaboración enfocado en el desarrollo de tecnología relacionada con plataformas aéreas, tanto tripuladas como no tripuladas. Esta colaboración se establece con el objetivo de avanzar en proyectos de I+D+i que abordan diversas áreas, como vehículos aéreos no tripulados, sistemas de combate entre drones y desarrollo de autopilotos.

¿Qué implica este convenio?

  • Colaboración en I+D: Las dos entidades unirán esfuerzos para llevar a cabo proyectos de investigación y desarrollo dentro del ámbito de la defensa y la tecnología aeroespacial.
  • Adaptación de infraestructuras: Ambas partes aportarán sus medios e infraestructuras para realizar pruebas y validaciones de productos y sistemas.
  • No habrá intercambios económicos: Este acuerdo no implica compensaciones monetarias entre INTA e Indra, lo que significa que cada parte hará contribuciones en especie.

Principales áreas de trabajo

El convenio contempla varias áreas de desarrollo, tales como:

  1. Drones y vehículos no tripulados: Investigación en el diseño y uso de estos sistemas en operaciones de defensa.
  2. Desarrollo de tecnologías de control: Incluye la creación de sistemas para gestionar y interceptar amenazas aéreas.
  3. Integración de sistemas: El convenio permitirá la modificación y mejora de aeronaves existentes, tanto tripuladas como no tripuladas.

Seguimiento y control

Un mecanismo de seguimiento, compuesto por representantes de ambas partes, garantizará que los proyectos se ejecuten de acuerdo con lo pactado. Esta comisión se reunirá al menos una vez al año y se encargará de resolver posibles controversias en la interpretación del convenio.

El convenio tiene una duración inicial de cinco años y podrá prorrogarse por un periodo adicional si ambas partes así lo acuerdan. Su eficacia será oficial una vez que sea inscrito en el registro correspondiente y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Este tipo de colaboraciones puede tener un impacto positivo en el sector defensa en España, promoviendo avances tecnológicos que a largo plazo beneficiarán la seguridad nacional y la capacidad del país en el desarrollo de sistemas de defensa moderna.