En una reciente resolución emitida el 4 de febrero de 2026, la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha confirmado la negativa de la registradora de la propiedad de San Sebastián de La Gomera para inscribir la representación gráfica georreferenciada alternativa de una finca solicitada por la propietaria, doña E. L. H. P. La controversia gira en torno a la descripción y superficie de una finca considerada clave para la delimitación y derechos de acceso en la zona.
La solicitud original, presentada el 28 de noviembre de 2024, pretendía modificar la descripción de la finca registral número 3325, que contaba anteriormente con una superficie aproximada de 5.000 metros cuadrados. Tras la revisión catastral, se determinó que la superficie real era de 4.994 metros cuadrados. Sin embargo, esta modificación ha encontrado oposición por parte de herederos colindantes que argumentan que la representación gráfica solicitada invade una serventía –un camino utilizado para acceder a otras fincas–, situación que está actualmente litigada en los tribunales.
La registradora ha argumentado que existe un litigio en curso que afecta a la finca en cuestión, y que este conflicto debe resolverse en un juicio legal antes de proceder con la inscripción. Esto se debe a que la inclusión de una serventía en la representación georreferenciada podría alterar significativamente los derechos de los propietarios colindantes. La normativa hipotecaria exige que los derechos de todos los propietarios colindantes sean respetados, por lo que la registradora no puede ignorar la oposición planteada.
Además, el recurso interpuesto por doña E. L. H. P. fue desestimado, reafirmando que, aunque la oposición de los colindantes no es suficiente por sí sola para detener el proceso, sí requiere un análisis cuidadoso por parte de la registradora, especialmente ante la existencia de un procedimiento judicial abierto que plantee dudas sobre la titularidad y delimitación de la finca.
Finalmente, la directora general ha instado a las partes afectadas a buscar una solución que respete los derechos de acceso a la serventía, afirmando que es crucial una georreferenciación que no comprometa los caminos preexistentes. Los propietarios tendrán que presentar un nuevo planteamiento que considere estos aspectos, o, en su defecto, buscar la resolución del conflicto en el ámbito judicial.
Este caso resalta la importancia de la precisión en las inscripciones de propiedades y la necesidad de abordar disputas sobre derechos de propiedad con seriedad, especialmente cuando están involucrados caminos comunitarios.