La liquidación de sociedades puede ser un proceso complicado, y el caso de "Inmobiliaria Calvo e Hijos, SA" es un claro ejemplo de ello. Tras la celebración de una junta general el 23 de julio de 2025, donde se tomó la decisión de disolver la sociedad y repartir los activos, la inscripción de los acuerdos adoptados ha sido suspendida por la registradora mercantil.

Contexto del Problema

El notario Juan Luis Hernández-Gil Mancha autorizó la escritura de elevación a público de los acuerdos sociales, que incluían la aprobación del informe final de liquidación y del balance final. Sin embargo, la registradora de la propiedad, María Luisa Moreno-Torres Camy, decidió no inscribir la escritura debido a varios defectos, incluyendo la falta de unanimidad necesaria para realizar el reparto de activos en bienes no monetarios, tal como exige la Ley de Sociedades de Capital.

Principales Defectos Identificados

  1. Falta de Unanimidad: La liquidación de activos en especie requiere el acuerdo unánime de todos los socios, y esto no se cumplió, ya que uno de los socios votó en contra.
  2. Consignación de la Cuota: No se acreditó que se hubiera satisfecho a los socios su cuota de liquidación, como es obligatorio según la ley.

Consecuencias Prácticas

Con esta calificación negativa, la empresa no podrá continuar con la liquidación hasta que subsane los defectos señalados. Esto significa que los socios no recibirán sus cuotas de liquidación y el futuro de la sociedad está en un limbo legal. Además, deberán estar atentos para realizar las correcciones necesarias y volver a presentar la solicitud.

Pasos a Seguir

  • Revisión de Acuerdos: Los socios deberán considerar volver a convocar una junta para discutir la situación y, si es necesario, llegar a un acuerdo unánime.
  • Revisión del Balance y Activos: Es esencial que se elabore un balance claro y un informe que cumpla con la normativa, así como verificar que todos los socios sean correctamente informados y participen en las decisiones.

Conclusión

La situación de "Inmobiliaria Calvo e Hijos, SA" es un recordatorio de la importancia de seguir los procedimientos legales al pie de la letra cuando se trata de la liquidación de sociedades. Los socios deben actuar rápidamente para subsanar los errores antes de que la situación se complique aún más.

La resolución puede ser apelada ante el Juzgado de lo Mercantil correspondiente en un plazo de dos meses.