La reciente resolución de 5 de marzo de 2026, publicada en el BOE, aborda un caso sobre la denegación de la cancelación de una hipoteca solicitada debido a la caducidad por prescripción. Este caso puede ser relevante para muchas personas que se encuentran en situaciones similares con hipotecas antiguas.
¿Qué ocurrió?
Un ciudadano, identificado como don J. M. H. E., solicitó la cancelación de una hipoteca que se constituyó en 2005, argumentando que la deuda había prescrito porque no había habido reclamaciones por parte del acreedor desde 2018. El registrador de la propiedad denegó la solicitud, argumentando que, según la ley, la acción hipotecaria prescribe a los veinte años desde que puede ser ejercitada, no a los cinco años que menciona el demandante.
¿Qué dice la normativa?
De acuerdo con el artículo 128 de la Ley Hipotecaria, la acción hipotecaria tiene un plazo de prescripción de 20 años. Esto significa que, aunque hayan pasado más de cinco años desde la falta de reclamación, la hipoteca sigue vigente hasta que pasen 20 años desde su puesta en marcha. La resolución también destaca que para cancelar una hipoteca es necesario tener el consentimiento del acreedor, una condición que el solicitante no pudo cumplir.
Implicaciones para los ciudadanos
Esta resolución es un recordatorio importante para todos aquellos que poseen o han poseído hipotecas. Si tienes una hipoteca antigua que crees que podría estar caducada o extinguida, es crucial asegurarte de que cumplas con los plazos y requisitos legales para su cancelación. La falta de una acción oportuna puede significar que la deuda y la carga de hipoteca sigan vigentes durante mucho más tiempo del que la mayoría podría pensar.
En este caso, los que se encuentren en una situación similar tendrán que remitir su solicitud de cancelación de hipoteca a través de una escritura pública donde el acreedor consienta la cancelación, o esperar a que se cumplan los 20 años de la acción hipotecaria antes de que puedan considerar la hipoteca como extinguida.
¿Qué puedes hacer?
Si estás pensando en cancelar una hipoteca:
- Consulta con un abogado o experto en derecho hipotecario para entender bien tus derechos y obligaciones.
- Revisar la documentación necesaria, y en caso de que el acreedor esté de acuerdo, asegurarte de formalizarlo correctamente.
- Tener en cuenta los plazos de prescripción para evitar problemas futuros.
Esta decisión refuerza la importancia de estar bien informado sobre tus obligaciones y derechos en materia hipotecaria.