El Pleno del Congreso ha convalidado este jueves, 27 de noviembre de 2025, el Real Decreto-ley 12/2025, diseñado para abordar las consecuencias de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que devastó varios municipios entre el 28 de octubre y el 4 de noviembre de 2024. Con 307 votos a favor, 33 en contra y 7 abstenciones, este decreto busca facilitar la reactivación económica y la reconstrucción en las áreas afectadas, apoyando tanto a ciudadanos como a empresas y autónomos.
El Plan de Respuesta Inmediata, de Reconstrucción y de Relanzamiento propuesto en el decreto abarca diversas medidas que se dividen en capítulos con un enfoque claro en la recuperación económica, la preparación ante emergencias futuras y el apoyo a la cultura. Así, se amplía el acceso a financiación a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), con nuevos préstamos y líneas de avales que suman hasta 5.000 millones de euros destinados a hogares, empresas y autónomos.
Además, se añade un capítulo específico para ayudar a los autónomos, permitiéndoles solicitar la ampliación de la prestación extraordinaria por cese de actividad, en atención al impacto severo que la DANA ha tenido en su capacidad de trabajo. También se facilitará el aplazamiento del pago de cotizaciones a la Seguridad Social, lo cual es una medida crucial para mantener la viabilidad de pequeños negocios y trabajadores independientes en la comarca afectada.
El decreto también contempla un enfoque a largo plazo de la resiliencia climática, contemplando ayudas para la mejora de infraestructuras y adaptación al riesgo de inundación en localidades vulnerables. Adicionalmente, se incluye un apartado que garantiza la recuperación del patrimonio y la memoria cultural de las familias afectadas, asegurando que el impacto emocional y cultural de la DANA no sea olvidado.
A través de su publicación, el Real Decreto-Ley entró en vigor al día siguiente, y con su convalidación se ha decidido tramitarlo como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia, lo que permite su consolidación en el marco legislativo y la implementación efectiva de las ayudas a corto plazo.
Para los ciudadanos, autónomos y empresas afectadas por esta emergencia climática, estas medidas son cruciales no solo para la recuperación inmediata tras la crisis, sino también para sentar las bases de una economía más resiliente frente a futuros desastres naturales.