El Congreso de los Diputados ha dado un paso significativo en la convalidación del Real Decreto-ley 6/2026, aprobado el pasado 3 de marzo, que modifica la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Esta modificación tiene como objetivo principal el reconocimiento de las víctimas de represión política, ideológica y social ocurridas entre el 18 de julio de 1936 y la entrada en vigor de la Constitución Española de 1978.
Con 173 votos a favor, 170 en contra y 7 abstenciones, el Congreso ha decidido ampliar el plazo en el cual las personas afectadas pueden solicitar indemnizaciones, extendiendo la fecha límite hasta el 29 de diciembre de 1978. El decreto ofrece indemnizaciones que ascienden a 250.000 euros para quienes fallecieron en el periodo comprendido entre 1968 y 1978. También se contemplan compensaciones de 180.000 euros para quienes sufran de incapacidad permanente absoluta y hasta 500.000 euros en el caso de gran incapacidad.
Los beneficiarios de estas indemnizaciones incluyen, entre otros, a los hijos y cónyuges de las personas fallecidas, así como a aquellos que hayan convivido con el fallecido en una relación afectiva equivalente. Importante destacar que estos beneficios solo se concederán si no se ha recibido anteriormente compensación por los mismos hechos.
Además, el nuevo decreto establece que aquellos que hayan pertenecido o pertenezcan a bandas armadas o grupos terroristas no podrán disfrutar de estas indemnizaciones.
Con la convalidación de este decreto-ley, el Pleno también ha acordado su tramitación como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia. Esta decisión se enmarca dentro de la capacidad del Congreso para convalidar normas de “extraordinaria y urgente necesidad” según el artículo 86.2 de la Constitución. Es crucial que los ciudadanos y potenciales beneficiarios estén informados sobre este proceso, ya que tendrán un año para presentar sus solicitudes tras la convalidación.
La aprobación de este Real Decreto-ley no solo subraya la importancia del reconocimiento a las víctimas de la represión, sino que también impacta en el ámbito de la justicia social, proporcionando una reparación económica para aquellos que han sufrido en el pasado por causas políticas durante un periodo crítico de la historia española.