En el Pleno del Congreso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirigió al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en un debate que giró en torno a la efectividad de la gestión gubernamental. Sánchez defendió que España funciona correctamente bajo su mandato, citando análisis positivos de instituciones como el FMI y el Financial Times, que resaltan la mejora en la economía y el empleo. Además, mencionó que el número de afiliados a la Seguridad Social ha superado los 22 millones, cumpliendo con las previsiones de la legislatura.
Por su parte, Núñez Feijóo centró sus críticas en la situación de las infraestructuras en España. Cuestionó el aumento de la deuda pública y la disminución del uso de los trenes de alta velocidad (AVE), argumentando que millones de españoles enfrentan problemas con el transporte público, señalando la falta de servicio en regiones como Málaga. Feijóo exigió respuestas sobre la gestión de los servicios públicos y acusó al Gobierno de estar alejado de la realidad y de los problemas de los ciudadanos.
Sánchez, en su respuesta, atacó a la oposición por su falta de propuestas concretas y por su supuesta complicidad con la ultraderecha en Extremadura, criticando las medidas que propone dicha coalición sobre la energía y el cumplimiento de la Constitución.
El enfrentamiento destacó no solo cuestiones de gestión económica y de empleo, sino también la estructura y mantenimiento de las infraestructuras fundamentales que afectan a la ciudadanía, creando un punto de fricción importante entre el Gobierno y la oposición.