En el reciente pleno del Congreso, la interpelación del Grupo Parlamentario VOX a la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, ha puesto de manifiesto la crisis habitacional que vive España. El portavoz de VOX, Hernández Quero, afirmó que la juventud española está atrapada en una "subasta global" por el acceso a la vivienda, donde deben competir con fondos internacionales y una oferta cada vez más limitada. La crítica se centra en que las políticas del Gobierno han exacerbado esta situación, con un mercado inmobiliario que favorece a grandes inversiones y que perjudica a la clase media, que se siente desposeída.
Hernández Quero citó datos alarmantes sobre la reducción en la oferta de viviendas para alquiler y la dificultad que enfrentan los jóvenes para acceder a una vivienda digna. Según sus afirmaciones, la presión sobre el mercado se incrementa debido a la inmigración y a políticas que, según él, han debilitado el sector de la vivienda. En un tono contundente, destacó que muchos españoles se ven forzados a vivir en condiciones deplorables y en hacinamiento, cuestionando la efectividad de la legislación actual.
Además, el portavoz de VOX alertó sobre la falta de producción de vivienda social, argumentando que cada año hay más denuncias por ocupaciones que viviendas terminadas por las administraciones públicas. Afirmó que la situación está agravada por un sistema que favorece a quienes recién llegan al país, dejando a muchos españoles fuera del circuito de acceso a la vivienda. El debate culminó con la petición de medidas concretas para revertir esta situación y garantizar que los ciudadanos españoles sean priorizados en la obtención de viviendas, ya sean compradas, alquiladas o sociales.
Este enfrentamiento político refleja la creciente preocupación social en torno a la vivienda y la urgencia de respuestas efectivas por parte del Gobierno.