La ministra de Sanidad, María García Gómez, compareció ante el Congreso para detallar la gestión del brote de hantavirus que afectó a pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius, que transportaba a 147 personas de diversas nacionalidades. Este evento se convirtió en una crisis de salud pública que requirió una respuesta internacional coordinada y la evacuación de afectados.
Durante su intervención, la ministra destacó varios puntos clave:
Motivo de la actuación: Explicó que la actuación del Gobierno estuvo motivada por razones humanitarias, la protección de ciudadanos españoles y el cumplimiento de la legalidad internacional, dado que España es parte del Reglamento Sanitario Internacional. Afirmó que, independientemente de la presión externa, el Gobierno decidió actuar para garantizar la seguridad y el bienestar de las personas en riesgo.
Operativo de evacuación: Se destacó la complejidad del operativo, que involucró coordinación con veintitrés países, organismos internacionales como la OMS y el ECDC, y múltiples ministerios españoles. La evacuación y seguimiento sanitario incluyó a 14 ciudadanos españoles que estaban en el crucero.
Estado epidemiológico: La ministra hizo hincapié en que el hantavirus es una enfermedad grave, con casos confirmados en el crucero, y la necesidad de un seguimiento clínico exhaustivo de los pacientes. Mencionó que, hasta el momento, dos ciudadanos españoles han dado positivo, pero su estado es estable.
Operación exitosa: García Gómez subrayó la rapidez y eficacia del operativo como un ejemplo de la capacidad del Sistema Nacional de Salud para gestionar crisis sanitarias, aunque reconoció que la situación no era trivial ni podía ser minimizada.
Se destacó también la importancia de evitar el alarmismo en términos del riesgo de contagio y de mantener una comunicación clara sobre la realidad epidemiológica frente a la desinformación.
Este debate en el Congreso es significativo no solo por su implicación en la salud pública, sino también por el modelo de respuesta de España ante emergencias sanitarias internacionales, poniendo en relieve la capacidad del país para manejar crisis diplomáticas y sanitarias en colaboración con otros estados y organismos internacionales.