El Congreso de los Diputados ha iniciado el debate sobre la reforma del artículo 43 de la Constitución, presentada por el Gobierno para garantizar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. La Ministra de Igualdad, quien expuso el proyecto, enfatizó la necesidad de convertir este derecho en un mandato constitucional que asegure tanto su reconocimiento como su ejercicio efectivo en todo el país.

Según la ministra, actualmente existen importantes desigualdades en el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, con un 80% de las intervenciones realizadas en clínicas privadas y variaciones significativas entre comunidades autónomas. En regiones como Andalucía y Madrid, las tasas de interrupción a través del sistema público son sorprendentemente bajas, lo que ha llevado a muchas mujeres a buscar atención fuera de España.

La propuesta busca incorporar un nuevo apartado al artículo 43 de la Constitución que asegure que "los poderes públicos garantizarán el ejercicio del derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en condiciones de igualdad real y efectiva". Esto implicaría que las administraciones públicas tendrían la obligación de asegurar el acceso a este derecho de manera equitativa en todas las regiones, evitando así discriminaciones geográficas que obliguen a las mujeres a buscar atención en otros países.

La ministra también hizo un llamado a la responsabilidad y al diálogo, instando a la oposición a retirar sus enmiendas a la totalidad, que no presentan un texto alternativo y buscan devolver el proyecto al Gobierno. Resaltó que, en el contexto actual de polarización, es vital mantener el debate sobre derechos fundamentales de manera constructiva, y evitar que se convierta en un asunto de confrontación partidista.

En conclusión, esta reforma no solo busca garantizar un derecho ya reconocido, sino también blindar su aplicación en un marco de igualdad y equidad, con el respaldo del Consejo de Estado en su legalidad y viabilidad.