El Congreso de los Diputados ha dado el primer paso para modificar su Reglamento, con el objetivo de actualizar y reforzar el régimen disciplinario que rige a los diputados. La propuesta, aprobada el 11 de junio de 2026 con 179 votos a favor y 169 en contra, busca adecuar las medidas disciplinarias a las exigencias actuales y ofrecer herramientas más efectivas para abordar situaciones de conflictividad en el Parlamento.
Una de las principales modificaciones que se propone es la inclusión de nuevas causas para la suspensión temporal de la condición de diputado. Esta regulación se aplicará en casos de actos de violencia o intimidación grave dirigidos hacia los órganos de gobierno de la Cámara o al personal que trabaja en ella, ya sea durante las sesiones o fuera de ellas.
Además, se contempla la introducción de sanciones económicas en caso de expulsiones del Hemiciclo. La primera sanción que se sugiere es de hasta mil euros para aquellos miembros de la Cámara que sean llamados al orden tres veces en una misma sesión, previa advertencia en la segunda llamada. La segunda sanción contempla multas de hasta dos mil euros si el diputado o diputada sancionado no abandona el salón de sesiones después de haber sido requerido.
Con esta propuesta, el Congreso busca incrementar la disciplina y el orden en su interior, adaptándose a las necesidades y realidades sociales actuales. La tramitación parlamentaria se llevará a cabo conforme a lo establecido en la disposición final segunda del Reglamento, que determina que se debe seguir el procedimiento de proposiciones de ley. Ahora que la toma en consideración ha sido aprobada, la propuesta se enviará a la Comisión de Reglamento, donde se abrirá un periodo para la presentación de enmiendas. En caso de que se presenten enmiendas a la totalidad, estas deberán ser de texto alternativo y se debatirán antes de continuar con el proceso legislativo.