El pasado 22 de julio de 2025, el Pleno del Congreso aprobó la Proposición de Reforma del Reglamento, iniciativa impulsada por los grupos Socialista y SUMAR, con el objetivo de adecuar el lenguaje utilizado en la cámara al lenguaje inclusivo de género. La votación final resultó en 177 votos a favor y 171 en contra.
Esta reforma nace del compromiso de eliminar el lenguaje sexista y las estructuras lingüísticas que excluyen o invisibilizan a las mujeres. Según la exposición de motivos del texto, la adecuación del Reglamento responde a la disposición adicional primera de la reforma del Reglamento de la Cámara, que se adoptó el 21 de septiembre de 2023, y a un acuerdo de la Mesa del 12 de diciembre de 2023 que encomendaba esta tarea a la Secretaría General.
El cambio propuesto busca incorporar fórmulas inclusivas en la redacción del Reglamento, alineándose así con los principios constitucionales de igualdad de género. En este contexto, la reforma no solo es un paso hacia la modernización del lenguaje en las instituciones, sino que también refleja la creciente necesidad de reconocer y visibilizar la diversidad en todos los ámbitos de la vida pública.
Esta iniciativa fue presentada ante el Pleno el 19 de marzo de 2024, donde recibió una votación de 174 a favor y 169 en contra, y se abordó posteriormente en la Comisión de Reglamento, que aprobó el dictamen por 23 votos a favor y 22 en contra. La modificación era crucial para asegurar que el Reglamento se adapte a las realidades actuales y a las demandas de la sociedad.
Con la aprobación de esta reforma, el Congreso da un paso importante hacia la inclusión y la igualdad, algo que va más allá de un simple cambio en el reglamento, afectando directamente cómo las instituciones se comunican con la ciudadanía y reflejan sus valores en la práctica.