Durante el Pleno del Congreso, se produjo un ferviente debate sobre las políticas sociales, centrándose especialmente en la revalorización de pensiones que se ajustan al IPC, lo que ha beneficiado a millones de personas mayores en un contexto de alta inflación. La diputada Santana Perera criticó duramente al Partido Popular por su gestión histórica en el ámbito de la dependencia, acusándolo de haber infrafinanciado el sistema en miles de millones de euros. Esta situación ha requerido esfuerzos posteriores por parte de varios gobiernos para mitigar el daño que causó el PP.

Perera también defendió la importancia de votar a favor de la próxima iniciativa legislativa respecto a las pensiones, que respalda a colectivos como ASJUBI. En contraste, subrayó que a pesar de estas mejoras, el sistema social actual se encuentra rezagado, asemejándose más a una beneficencia que a un sistema que garantice derechos.

Otro punto de fricción fue la crítica a la implementación del ingreso mínimo vital, que no está alcanzando a todas las personas en situación de vulnerabilidad debido a problemas burocráticos y obstáculos administrativos. Se mencionó un informe del Defensor del Pueblo que destaca estas deficiencias.

La diputada también enfatizó un discurso crítico hacia el uso de personas migrantes como chivo expiatorio por parte del PP y VOX, mencionando que los verdaderos problemas económicos no provienen de estas familias, sino de la evasión fiscal y la especulación. La intervención finalizó con un llamado a priorizar derechos sociales como pilar del estado de bienestar, en consonancia con la sanidad y la educación.