En el último pleno del Congreso, un representante de Esquerra Republicana arrojó críticas contundentes sobre el aumento del gasto militar, cuestionando la dirección política del Gobierno. Argumentó que la Asociación del Tratado Atlántico del Norte (OTAN) está en un estado de agotamiento, especialmente bajo la presidencia de Donald Trump, a quien describió como un aliado que chantajea a sus socios. En lugar de seguir el modelo actual, abogó por una política de defensa europea que priorice los derechos humanos y el respeto al derecho internacional.
El foco del discurso se centró en la discrepancia con respecto al gasto militar, lo que implicaría una asignación significativa de recursos a armamento mientras persisten problemas estructurales en áreas críticas como la vivienda, la sanidad y la educación. "¿Reforzaremos el Estado del bienestar o alimentaremos la carrera armamentista?", se preguntó, enfatizando la urgencia de discutir cómo se utilizarán los fondos recaudados.
Además, el orador señaló la falta de transparencia en la gestión del gasto militar, cuestionando el cumplimiento del objetivo del 2% y la asignación real de estos recursos. Expresó su preocupación por que sin presupuestos claros y distribuciones adecuadas por ministerios, la capacidad de fiscalización del Parlamento se ve severamente limitada.
Al concluir su intervención, enfatizó la necesidad de una Europa más coordinada y efectiva, capaz de afrontar no solo los desafíos militares, sino también los sociales, y que no abandone su compromiso con la cohesión territorial y el bienestar de sus ciudadanos.
[Aplausos y cierre de discurso]