El Consejo General del Poder Judicial ha tomado la decisión de jubilar de forma forzosa al magistrado Andrés Palomo del Arco, quien actualmente ejerce en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Esta medida se lleva a cabo en cumplimiento de la legislación vigente que establece la edad máxima para permanecer en el cargo.

La jubilación forzosa tiene efecto a partir del día 17 de junio de 2026, coincidiendo con el cumplimiento de los 70 años de edad del magistrado. Al igual que otros funcionarios públicos, Palomo del Arco tendrá derecho a recibir los beneficios correspondientes a su jubilación, los llamados "derechos pasivos".

Este tipo de jubilación está regulado en la Ley Orgánica del Poder Judicial y el Real Decreto Legislativo que establece las condiciones para los miembros de la judicatura. La Comisión Permanente de este órgano ha llevado a cabo este acuerdo en su reunión del 12 de marzo de 2026, como parte de su función de supervisar la carrera judicial.

La medida asegura que se respete la normativa sobre la edad de jubilación en el ámbito judicial, garantizando así que los juzgados y tribunales estén compuestos por personal en condiciones óptimas para el ejercicio de la justicia.