Recientemente, la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha emitido una resolución que modifica significativamente el proceso de extinción de condominio para parejas casadas. Antes, si dos cónyuges querían disolver su condominio sobre una propiedad, debían tener inscrito su régimen económico matrimonial (por ejemplo, separación de bienes) en el Registro Civil. Sin embargo, esta nueva disposición indica que no es necesario acreditar esta inscripción para llevar a cabo la extinción de condominio.

Contexto de la Resolución

Esta decisión surge de un recurso presentado por un notario de San Vicente del Raspeig, quien se enfrentó a la negativa de un registrador de la propiedad que pedía acreditar la inscripción del régimen económico matrimonial para poder inscribir la escritura de extinción de condominio. El notario argumentó que la naturaleza privativa del bien, adquirido antes del matrimonio, no requería dicha inscripción para su disolución.

Principales Cambios

  • Simplificación en la extinción de condominio: Las parejas ya no necesitan demostrar que su régimen económico matrimonial ha sido inscrito en el Registro Civil para extinguir un condominio.
  • Impacto en futuros créditos: Aunque se estableció que si la compensación económica se paga con fondos gananciales, podría generar un crédito a favor de la sociedad de gananciales en futuras liquidaciones, esto no afecta la validez de la escritura de extinción.
  • Nuevos plazos para recursos: Las decisiones sobre la inscripción pueden ser impugnadas ante el Juzgado de lo Civil en un plazo de dos meses desde la notificación.

Implicaciones Prácticas

Esta resolución facilita a las parejas que han compartido una propiedad, especialmente a aquellas que se han divorciado, llevar a cabo la disolución de su propiedad de manera más ágil y menos burocrática. Además, elimina una carga adicional que podía retrasar la liquidación de bienes tras un divorcio.

Conclusiones

La decisión tomada por la Dirección General es una buena noticia para muchas parejas que desean separarse de un bien en común sin las complejidades legales que implicaba anteriormente. La resolución es particularmente relevante para aquellos que han adquirido propiedades antes de casarse y ahora buscan simplificar su situación.