En un reciente fallo, la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha zanjado el recurso interpuesto contra la negativa de la registradora de la Propiedad accidental de Sabadell número 5, respecto a la inscripción de un auto judicial que homologaba un acuerdo transaccional. El caso se refiere a un acuerdo relacionado con un contrato de permuta establecido en 1976.
La registradora había denegado la inscripción del auto judicial basado en dos razones principales:
Intervención de Herederos: Se argumentó que el acuerdo debía ser firmado no solo por las personas que llegaron al acuerdo transaccional, sino también por todos los herederos de los titulares registrales fallecidos. Dado que varios titulares originales de la finca involucrada habían fallecido, sus herederos debían ser parte del procedimiento registral presentando los documentos correspondientes que acrediten su condición.
Falta de Escritura Pública: La registradora subrayó que el auto judicial no constituye un título formal inscribible por sí mismo. Para que un acuerdo transaccional sea inscripto, debe estar reflejado en una escritura pública notarial, ya que el auto solo homologaba el acuerdo pero no actuaba como una sentencia que declare o modifique derechos sobre la propiedad.
Este fallo implica que si un acuerdo transaccional no se registra correctamente, no podrá ser invocado formalmente en el futuro. Esto es especialmente relevante para los propietarios y herederos que buscan proteger sus derechos sobre bienes inmuebles.
En caso de que las partes no puedan elevar a público el contrato de permuta, se deberá iniciar un procedimiento judicial que obligue a la ejecución forzosa del acuerdo homologado.
Para aquellos que puedan verse afectados por esta resolución, es esencial actuar con diligencia y presentar todos los documentos relevantes al Registro de la Propiedad, incluyendo los títulos sucesorios y cualquier escritura pública necesaria.
Es importante recordar que, ante denegaciones de este tipo, existe la posibilidad de recurrir ante el Juzgado de lo Civil competente en un plazo de dos meses desde la notificación de la resolución.
Finalmente, queda claro que la correcta inscripción de acuerdos transaccionales en el Registro de la Propiedad es crucial para la protección de derechos de propiedad, y que cada parte involucrada debe asegurarse de cumplir con los requisitos legales establecidos en la legislación hipotecaria.