La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental ha realizado una modificación en la declaración de impacto ambiental del proyecto de la Autovía A-32 Linares-Albacete, permitiendo que se realicen voladuras en ciertos momentos del año, específicamente entre febrero y julio, bajo condiciones estrictas para proteger a la fauna local.

¿Qué implica esta modificación?

Originalmente, las voladuras estaban prohibidas en los meses críticos para la reproducción de la fauna. Sin embargo, debido a la necesidad técnica y los avances en las técnicas de excavación, se ha establecido un protocolo que permite realizar voladuras controladas, siempre y cuando se sigan una serie de medidas para minimizar el impacto ambiental.

Medidas de protección a la fauna:

  1. Prospecciones quincenales y semanales: Se llevarán a cabo controles de campo para asegurar que no hay nidos de aves en la zona.
  2. Suspensión de trabajos: Cualquier actividad se detendrá si se detecta la presencia de especies en peligro de extinción dentro de un radiado de 250 metros.
  3. Zonas balizadas: Se señalizarán los lugares con nidos activos para evitar que maquinaria o personal no autorizado se acerque.
  4. Restricciones horarias: Las voladuras se realizarán únicamente entre las 10:00 y las 16:00 horas, para evitar las horas de mayor actividad de las aves.
  5. Uso controlado de explosivos: Se empleará la cantidad mínima necesaria de explosivos, y se considerará dividir las voladuras en fases para reducir el impacto sonoro y vibratorio.
  6. Monitorización acústica: Se llevarán a cabo mediciones de sonido de forma periódica para evaluar y ajustar las actividades si es necesario.

Este cambio es relevante ya que permite avanzar con las obras de la autovía, mientras se busca una manera de proteger los ecosistemas locales.

¿Quién se ve afectado? La modificación afecta a los trabajadores y empresas involucradas en la construcción de la Autovía A-32, así como a los residentes cercanos que podrían experimentar ruidos y vibraciones durante las voladuras.

¿Qué deben hacer los afectados? Los compañeros en la construcción deben cumplir con el nuevo protocolo y asegurarse de que se implementen todas las medidas de mitigación. Aquellos en áreas cercanas a la construcción pueden estar atentos a la programación de voladuras para minimizar cualquier inconveniente.

Este cambio busca equilibrar el desarrollo de infraestructuras y la conservación del medio ambiente, una premisa cada vez más necesaria en tiempos de creciente preocupación por la naturaleza.