La Ley que modifica la Ley 48/1960, de 21 de julio, sobre Navegación Aérea, y la Ley 21/2003, de 7 de julio, de Seguridad Aérea, ha finalizado su tramitación parlamentaria y está lista para su publicación en el Boletín Oficial del Estado, lo que marca un importante avance en la regulación del sector aéreo.
Uno de los cambios significativos en la Ley sobre Navegación Aérea es la optimización del régimen de participación de las administraciones territoriales en los órganos colegiados que abordan temas relacionados con el impacto ambiental de los aeropuertos. Ahora, un único órgano asumirá funciones que anteriormente estaban dispersas, facilitando así la gestión de las declaraciones de impacto ambiental y las servidumbres asociadas.
Además, se han modificado los requisitos de identificación de aeronaves, eliminando la obligatoriedad de incluir el nombre del propietario en la placa identificativa, simplificando las transferencias de propiedad. También se han actualizado aspectos relacionados con el personal aeronáutico, incorporando a los pilotos a distancia y al personal de apoyo para aeronaves no tripuladas e adaptando las autorizaciones para vuelos internacionales a la normativa europea vigente.
Las modificaciones en la Ley de Seguridad Aérea buscan clarificar las competencias relacionadas con la supervisión de los servicios de navegación aérea meteorológicos y simplificar la tramitación administrativa para la obtención de habilitaciones de actividades aeronáuticas. Proporciona también un marco actualizado para el uso de aeronaves no tripuladas y el régimen de infracciones y sanciones.
Entre las enmiendas incorporadas del Senado se incluyen la creación de un Colegio Oficial de Controladores de Tránsito Aéreo, y un nuevo Plan Nacional de Descarbonización del Transporte Aéreo, que promoverá medidas para hacer el sector más sostenible. Especial atención se ha dado al fortalecimiento de las infraestructuras de ciberseguridad en el sector aéreo, lo que requerirá a las compañías realizar planes específicos de protección contra ciberataques.
La tramitación de esta ley, que comenzó en mayo de 2024, ha atravesado diferentes fases, incluyendo la aprobación en comisiones y en el Pleno del Congreso, así como la aprobación de enmiendas durante su paso por el Senado.
Estos cambios son relevantes para la ciudadanía, ya que buscan no solo mejorar la seguridad y eficiencia del transporte aéreo, sino que también abordan desafíos actuales como la ciberseguridad y la sostenibilidad, aspectos vitales en el contexto global y ecológico actual.