El 21 de abril de 2026, el BOE publicó una nueva orden del Ministerio de Sanidad que modifica la regulación existente sobre sustancias y preparados medicinales psicotrópicos en España, específicamente el Real Decreto 2829/1977.
¿En qué consiste la nueva regulación?
La orden se adapta a la creciente problemática del tráfico y consumo de nuevas sustancias psicoactivas, con el objetivo de incrementar el control sobre estas sustancias y cumplir con los compromisos internacionales, como el Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias Psicoactivas de 1971.
Sustancias Añadidas
Las principales modificaciones incluyen la inclusión en la lista II y IV del anexo 1 del Real Decreto de varias sustancias que se consideran peligrosas y que no tienen uso terapéutico. Algunas de ellas son:
Lista II:
2-clorometcatinona (2-CMC)
2-metilmetcatinona (2-MMC)
4-bromometcatinona (4-BMC)
N-etilnorpentedrona (NEP)
MDMB-FUBINACA
Lisdexanfetamina
Lista IV:
Carisoprodol
Estas sustancias estarán sujetas a medidas de control y sanciones penales similares a las que ya se aplican a otras sustancias psicotrópicas.
¿A quién afecta esta regulación?
Esta nueva normativa afectará a varios colectivos:
- Entidades: Fabricantes, importadores, exportadores, distribuidores y dispensadores de las sustancias mencionadas.
- Ciudadanos: Usuarios de estos medicamentos que están bajo programas de tratamiento, especialmente en el caso de la lisdexanfetamina, utilizada para tratar trastornos como el TDAH.
¿Qué cambios prácticos se implementan?
A partir de la entrada en vigor de esta regularización, las entidades involucradas en la fabricación y distribución de estas sustancias deberán cumplir con estrictas medidas de control y fiscalización. Esto incluye:
- Garantizar que todas las operaciones de fabricación, distribución, prescripción y dispensación se realicen de acuerdo con el nuevo marco regulador.
- Aumentar la supervisión respecto a las sustancias incluidas en las listas de control para prevenir el uso indebido y el tráfico.
Plazos y preparación
La regulación entrará en vigor el día siguiente a su publicación, lo que significa que las entidades afectadas deben ajustar sus prácticas inmediatamente para cumplir con las nuevas normativas.
Esta medida busca contribuir a la reducción del consumo y tráfico de sustancias psicoactivas en España, atendiendo a los riesgos que implican para la salud pública.