El pasado 16 de abril de 2026, la Secretaría de Estado de Energía aprobó una resolución que actualiza los Criterios Generales de Protección del Sistema Eléctrico Español (CGP-SEE) debido a la evolución tecnológica y a los cambios en el sistema eléctrico en los últimos años. Esta acción responde también a la necesidad de mejorar la fiabilidad y estabilidad del suministro eléctrico en el país.

¿Qué implica esta nueva resolución?

  1. Ámbito de aplicación: Todos los elementos de la red eléctrica, tanto peninsular como no peninsular, deben adaptarse a los nuevos criterios. Esto incluye instalaciones de generación, almacenamiento y consumo conectadas a la red de transporte.

  2. Adherencia a los nuevos criterios: Los sistemas de protección de las instalaciones deben cumplir con los nuevos estándares de equipamiento y funcionamiento establecidos. Esto tiene como objetivo minimizar las consecuencias de perturbaciones que puedan surgir en el sistema eléctrico.

  3. Plazo de adecuación: Las instalaciones eléctricas que ya existen o que se pongan en marcha durante el primer año tras la publicación de esta resolución tendrán un período de cinco años para adaptarse a los nuevos criterios. Durante este tiempo, seguirán aplicándose las normas anteriores de 1999 y 2006, que quedan obsoletas tras el nuevo cronograma de integración.

  4. Revisiones periódicas: Se establece que el operador del sistema eléctrico deberá revisar y actualizar periódicamente los tiempos críticos y el equipamiento de protección en la red, y deberá comunicar a los propietarios de instalaciones relevantes sobre las actualizaciones y su aplicabilidad.

¿Cómo afecta a los ciudadanos y empresas?

  • Derechos y obligaciones: Los propietarios de instalaciones eléctricas tienen la obligación de actualizar sus sistemas de protección dentro del plazo mencionado, asegurando así el cumplimiento de las nuevas disposiciones normativas.
  • Costes de adaptación: Aunque los plazos conceden tiempo, será necesario realizar inversiones significativas en equipo de protección, lo cual puede afectar a las empresas del sector y, potencialmente, a los consumidores.
  • Seguridad del suministro: Estas medidas tienen como objetivo mejorar la seguridad y estabilidad del sistema eléctrico, lo que beneficiará a todos los ciudadanos al asegurar un suministro más fiable y seguro.

Próximos pasos

Los titulares de instalaciones eléctricas deben estar atentos a la comunicación por parte del operador del sistema respecto a los cambios en los tiempos críticos y detalles sobre su operatividad. Además, deben planificar adecuadamente para cumplir con los plazos establecidos para evitar posibles sanciones o interrupciones en el suministro eléctrico. Es recomendable que las empresas del sector eléctrico se preparen para la adecuación necesaria en sus sistemas.

La implementación de estos nuevos criterios representa un avance hacia un sistema eléctrico más seguro y resiliente, alineado con la evolución del sector hacia energías más limpias y tecnológicamente avanzadas.