El debate en el Pleno del Congreso giró en torno a las diversas propuestas para enfrentar la obesidad infantil en España, donde se evidenció un choque de ideas entre los grupos parlamentarios. En su intervención, la diputada del partido de la oposición propuso una serie de medidas que contrastan con la propuesta actual del Gobierno, enfocándose en la regulación de la publicidad de alimentos no saludables.

Entre las propuestas de la oposición, se planteó la reducción del IVA de alimentos frescos y conservas para facilitar su adquisición por parte de las familias, así como la implementación de un etiquetado frontal claro en productos alimenticios. Se destacó también la importancia de fomentar el acceso a alimentos básicos para familias vulnerables y proteger la dieta mediterránea como un patrimonio cultural y nutricional de España.

Otro punto de fricción fue la propuesta de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores, una medida que ya ha sido implementada en Galicia, y la idea de sancionar a los anunciantes. La diputada subrayó la necesidad de devolver dinero a las familias mediante deducciones en el IRPF y la reducción del IVA de las facturas energéticas como una forma de aliviar la presión económica sobre los hogares.

La diputada concluyó enfatizando que la obesidad infantil requiere un enfoque más amplio y que el actual Gobierno no ha podido presentar soluciones efectivas debido a la falta de unidad y a las acusaciones de corrupción que enfrenta, sugiriendo que la llegada de un nuevo presidente podría ser clave para abordar este reto de manera efectiva.