El 27 de mayo de 2026, se aprobó el Real Decreto 444/2026, el cual reconoce y promueve, de manera honorífica y póstuma, a varios miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil que han perdido la vida en acto de servicio. Este reconocimiento se realiza en atención a sus excepcionales méritos y virtudes militares.
Los ascensos otorgados son los siguientes:
- Comandante (Ejército de Tierra): Don Manuel Francisco Verde Arauzo.
- Comandante (Guardia Civil): Don Marcelino Gil García.
- Teniente de Navío (Armada): Don Domingo Marcelino Varela Fernández.
- Brigada (Armada): Don Francisco Vázquez Trillo.
- Sargento 1.º (Ejército de Tierra):
- Don Daniel Yuste Muñoz.
- Don Raúl Molina Descalzo.
- Cabo Mayor (Ejército del Aire y del Espacio): Don Antonio León Martín.
- Cabo Mayor (Guardia Civil):
- Don Eneko Lira Gómez.
- Don Francisco Javier Quintana Muñoz.
- Cabo 1.º (Ejército de Tierra):
- Don Teodoro Herrero Borda.
- Don David Villar Moral.
- Don Guillermo Ruiz Cortés.
- Cabo 1.º (Armada): Don Manuel Ángel Seoane Fernández.
- Cabo (Ejército de Tierra):
- Don Adrián Roldán Marín.
- Don Iván Mejuto Rodríguez.
- Cabo (Guardia Civil):
- Don Juan Jesús López Álvarez.
- Don Fernando Santiago Caminero.
- Don Javier Gutiérrez Martín.
- Don José Antonio Rosa Alcocer.
- Don Adolfo Torres Lafuente.
Este decreto ha sido impulsado por la Ministra de Defensa, Margarita Robles, y aprobado tras la deliberación del Consejo de Ministros. Con esta medida, se honra la memoria y el compromiso de aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida al servicio de la seguridad y defensa del país.
La aprobación de este decreto no solo proporciona un reconocimiento formal a las familias de los caídos, sino que también resalta la importancia del deber y sacrificio en el marco de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Aunque no implica cambios directos en derechos u obligaciones para el público en general, sí representa un gesto simbólico de apoyo hacia las familias afectadas.