La Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha tomado una decisión importante respecto a un recurso que cuestionaba la negativa de un registrador a inscribir la representación gráfica catastral de una finca en Almansa.

El asunto comenzó cuando el propietario, Don V. P. D., solicitó el 13 de octubre de 2025 la inscripción de la representación gráfica de su finca, que debería rectificarse para indicar que tiene una superficie de 231 metros cuadrados, según las certificaciones catastrales. Sin embargo, dos colindantes, Don C. L. D. y Don L. H. D. M., se opusieron a esta solicitud, alegando que la representación no correspondía a la realidad de sus propiedades, lo que llevó al registrador a suspender el trámite y a dar lugar a este recurso.

El registrador de la Propiedad de Almansa, tras las alegaciones de los colindantes, decidió no permitir la inscripción porque había dudas sobre la coincidencia entre la representación gráfica y la situación real de la finca. En respuesta, el propietario recurrió la decisión, argumentando que se le había dado más valor a las alegaciones de los opositores que a los documentos oficiales que él había presentando, como sus escrituras y el plano catastral.

La resolución de la Dirección General considera que la calificación registral del caso no se estaba llevando a cabo con la motivación adecuada, lo que generó indefensión para el recurrente. Se argumenta que el registrador debe basar su decisión en criterios objetivos y razonados, y que las meras oposiciones, sin pruebas documentadas, no deben ser la causa para rechazar una inscripción.

Este caso subraya la importancia de que todos los propietarios y colindantes participen de forma justa en el proceso de inscripción, con un enfoque en garantizar que la representación gráfica de las propiedades refleje con precisión la realidad sobre el terreno. La Dirección ha revocado la nota de calificación del registrador, reiniciando así el proceso de calificación bajo los requerimientos jurídicos correctos.

Antes de continuar, el registrador debe emitir una nueva calificación que cumpla con los requisitos legales, de la que se podrá recurrir posteriormente ante la justicia dentro de un plazo de dos meses.

¿Quién se ve afectado? Esta resolución afecta principalmente a aquellos propietarios de fincas en Almansa que estén buscando regularizar su situación catastral y a los colindantes que desean proteger sus derechos sobre sus respectivas propiedades.

¿Qué cambia? Después de este fallo, el proceso de inscripción gráfica catastral se reabrirá, permitiendo posiblemente que más propietarios puedan regularizar sus fincas adecuadamente, pero aún deberán presentarse pruebas y argumentos sólidos si hay oposiciones.

Pasos a seguir: Los propietarios interesados deben estar atentos a la nueva calificación del registrador y asegurar que su documentación esté en orden para evitar posibles rechazos en el futuro.