El 10 de junio de 2026, el Gobierno de España aprobó un Real Decreto que regula la concesión de una subvención de 8 millones de euros a la Fundación IMEC Spain. Esta ayuda está destinada a un proyecto de investigación y desarrollo que apuntala el sector de la microelectrónica y los semiconductores en el país, dentro del marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea a través de Next Generation EU.
Los semiconductores son componentes esenciales en todos los dispositivos electrónicos modernos y su escasez ha llevado a importantes crisis en la producción de diversos productos, desde coches hasta dispositivos médicos. En respuesta, la Unión Europea ha desarrollado la Chips Act para reforzar su ecosistema de semiconductores, mientras que en España se lanzó el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Microelectrónica y Semiconductores (PERTE Chip). Este proyecto tiene como objetivo aumentar la autonomía estratégica del país en este sector, desarrollando capacidades de diseño y producción.
La Fundación IMEC Spain tiene como misión implementar un modelo similar al de IMEC VZW en Bélgica, el cual se centra en la investigación avanzada en nanoelectrónica. El proyecto financiado con esta subvención busca desarrollar tecnologías innovadoras en óptica plana y materiales disruptivos para sistemas de detección y hardware de inteligencia artificial (IA).
Además, la subvención se ajusta a las normativas de investigación y desarrollo de la Unión Europea, evitando ser consideradas ayudas de Estado, lo que implica que no se aplican ciertas regulaciones económicas. Se prioriza el cumplimiento de principios medioambientales y de género en las actividades y proyectos financiados, asegurando que las iniciativas no causen daño significativo al medio ambiente.
La ejecución del proyecto tiene plazo hasta el 31 de diciembre de 2030, y todo el proceso se llevará a cabo bajo estrictas normas de transparencia y eficiencia, garantizando que los fondos se utilicen de manera adecuada y en línea con los objetivos establecidos por el Plan de Recuperación.
Como consecuencia, la investigación en este ámbito podría favorecer el desarrollo de nuevas tecnologías y mejorar la competitividad de la industria tecnológica española, impactando positivamente en la economía general del país.